Guía · Bodas en París
Mejor época para casarse en París
No hay una época perfecta: hay la que mejor encaja con lo que buscáis. Estas son las diferencias que importan, sobre todo para la luz y para el ambiente del día.
Verano: de junio a agosto
Es la temporada alta. Hay más turistas en los lugares conocidos y también más demanda de proveedores y trámites. A cambio, los días son larguísimos: hacia el solsticio de junio el sol sale sobre las 5:47 y se pone cerca de las 21:56, unas 16 horas de luz. Hay mucho margen para fotografiar con la luz del amanecer o de la tarde, cuando hay menos gente.
Primavera y otoño
Abril, y octubre hasta principios de noviembre, suelen recomendarse por el tiempo más suave y la menor afluencia. Es la combinación que más se busca para un elopement o una boda pequeña: lugares más tranquilos y luz más cómoda.

Invierno: de noviembre a marzo
Hace frío y los días son cortos: hacia el solsticio de diciembre amanece sobre las 8:38 y anochece hacia las 16:55, unas 8 horas de luz. A cambio, París es más tranquilo y tiene un aire festivo que a muchas parejas les encanta. Hay que planificar el horario de la ceremonia pensando en que la luz se acaba pronto.
Qué pesa más al decidir
Primero, la disponibilidad del lugar que queréis; después, la luz que necesita vuestra boda; y por último, el presupuesto, que suele subir en temporada alta. Si la boda es legal, además, hay que contar con los plazos de la mairie, que se alargan de mayo a septiembre.
Mi consejo
Elegid primero el lugar, después la fecha, y solo entonces cerrad el horario con la hora de la puesta de sol en la mano. Esa es la forma de que el día no haya que pararlo nunca.
Las horas de luz son aproximadas y varían de un día a otro. Confirmad disponibilidad y requisitos con cada lugar y ayuntamiento.